Los coches más rápidos del mundo: principios de siglo XXI

Durante el fin de la década de los años 90 y principios de la década actual aparecieron también en el mercado modelos no tan convencionales y algo más retros, clásicos y especiales. Es el caso del Morgan Aero 8, un bólido capaz de alcanzar los 257 km/h que fue presentado en el Salón del Automóvil de Ginebra del año 2000.

El modelo surgió a partir de un coche de carreras que Charles Morgan presentó durante la temporada de 1997. Su chasis estaba construido con secciones de aluminio delimitadas mediante láser. Poco tenía que ver con sus predecesores, aunque mantiene el consagrado chasis plateado utilizado con un monocasco de aluminio que evoca parte del espíritu de los Morgan tradicionales.

Este singular biplaza descapotable estaba configurado con un motor BMW V8 de 4.398 centímetros cúbicos y 286 CV a 5.500 revoluciones por minuto, lo que le permitía pasar de 0 a 96 km/h en 4,7 segundos. Su precio de venta ascendía a casi 50.000 libras.

BMW se inspiró en un clásico, el BMW 507 descapotable de los años cincuenta capaz de alcanzar los 217 km/h, para retomar su carácter deportivo y juvenil con su Z8. Se presentó en el Salón del Automóvil de 1997 como un prototipo que vería la luz en la temporada del año 2000. Finalmente no se le introduciría un alerón trasero inspirado en el D-Type de Aston Martin, aunque fue sustituido por unos arcos protectores antivuelco.

Con un peso total de 1.585 kg, el bólido que representaba el espíritu del 507 estaba dotado de un motor V8 de 4.941 centímetros cúbicos de capacidad y 394 CV d 6.600 revoluciones por minuto, lo que le permitía alcanzar una velocidad punta de 249 km/h con limitadores, que podría haber sido de 289 km/h sin ellos. Con una transmisión manual de seis velocidades, podía pasar de 0 a 96 km/h en 4,7 segundos. Era un coche fabricado a mano en Alemania, donde se llegaban a construir diez a la semana; sin embargo, su producción cesó en 2003.

El Ultima GTR se lanzó al mercado en 1999 tras catorce meses de desarrollo y fue una de las mejores gangas del mercado. Dotado de una alta tecnología, no hay coche europeo que pueda igualar su rendimiento en comparación con su precio. Basado en el Sports de la misma marca, estaba dotado de un chasis tubular integrado, una suspensión de doble triángulo y una carrocería de fibra de vidrio mejorada para potenciar la eficiencia aerodinámica.

Disponía de una versión descapotable como con techo fijo. Estaba configurado con un motor V8 de Chevrolet modificado de 6.178 centímetros cúbicos que generaba 685 CV a 6.500 revoluciones por minuto, alcanzando gracias a ello una velocidad punta de 372 km/h registrado en el circuito de pruebas Millbrook. Pasaba de 0 a 96 km/h en tan sólo 2,7 segundos y de 0 a 161 km/h en 9,8 segundos gracias a su transmisión transeje Porsche de cinco velocidades. Todavía hoy se fabrica, aunque su montaje suele durar unos seis meses de trabajo a tiempo parcial.

Noviembre 25th, 2010

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