Los coches más rápidos del mundo: años 90 (V)

Como hemos visto hasta ahora, a lo largo de los 90 se crearon máquinas de ensueño como el McLaren F1 o el Mercedes-Benz CLK-GTR. Sin embargo, también salieron al mercado bólidos no tan espectaculares en cuanto a prestaciones pero sí igual de lujosos y a la vez asequibles para una parcela mayor de la población.

Es el caso del Audi TT, que con un exterior poco convencional y una velocidad punta de 233 km/h, 225 km/h en su versión estándar, combinaba elementos antiguos y nuevos, algo ya habitual en los modelos de las marcas de Volkswagen. Fue presentado en el Salón del Automóvil de Fráncfort de 1995 como un prototipo y estaba basado en una versión recortada de la plataforma que más adelante se emplearía en el Audi A3.

El cupé definitivo se presentaría en el Salón del Automóvil de París de 1998. Equipado con un motor de cuatro cilindros turbo, una capacidad de 1.781 centímetros cúbicos y una potencia de 225 CV a 5.900 revoluciones por minuto, era capaz de pasar de 0 a 96 km/h en 6,2 segundos. En 1999 se le incorporó un pequeño alerón trasero además de revisársele la suspensión. La producción de esta primera versión cesó cuando en 2007 apareció el nuevo TT, un modelo con un aire mucho más deportivo y cupé.

Fiat, por su parte, adquirió Maserati en 1993 tras varios años de incertidumbre empresarial. Este cambio se pudo apreciar ya en 1998, cuando apareció el Maseratii 3200GT, una máquina capaz de superar los 275 km/h. Se anunció en el Salón del Automóvil de París de 1998 como un genuino y atractivo cupé biplaza cuyas líneas estaban definidas de un modo tan soberbio como los más atractivos Ferrari.

 

Su velocidad punta declarada fue de 280 km/h y su aceleración cumplieron las expectativas generales, pues pasaba de 0 a 100 km/h en 5,1 segundos gracias a su motor V8 de 3.217 centímetros cúbicos de capacidad y los 370 CV de potencia a 6.250 revoluciones por minuto que generaba. La versión presentada en 1999 con un cambio de marchas automático permitía alcanzar los 270 km/h. También aparecieron la versión GT y la Spider, aunque ambas con unas prestaciones muy parecidas al modelo estándar.

 

Aston Martin siguió su producción de la serie DB. Aunque los costosos modelos fabricados a mano se vendieron poco, y aunque la recesión económica golpeara más fuerte en la marca inglesa, la dirección se empeñó en sacar al mercado un coche más pequeño y barato para superar las dificultades.

Así, y gracias también a la financiación de Ford, apareció el DB7, un modelo presentado en el Salón de Ginebra de marzo de 1993 y que empezaría su producción en serie al final del año siguiente. El DB7 Vantage aparecería en 1999 y gracias a su motor V12 sobrealimentado, sus 5.935 centímetros cúbicos de capacidad y sus 420 CV a 6.000 revoluciones por minuto era capaz de alcanzar los 298 km/h y de pasar de 0 a 96 km/h en 5 segundos exactamente. Su fabricación en serie finalizó en 2003 tras haberse completado 7.000 unidades DB7, siendo el Aston Martin más popular de todos los tiempos.

Noviembre 23rd, 2010

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