Los coches más rápidos del mundo: años 70 (IV)

Como ya es sabido, a lo largo de los años 70 hubo una crisis mundial, lo que supuso que se fabricaran menos bólidos tan potentes y veloces como los de los 60. Aun así, salieron al mercado bellas máquinas como el Porsche 928, un modelo no tan espectacular como el 911 Turbo, pero sí más funcional y menos elitista, ya que era un turismo equipado con un motor convencional que permitía alcanzar los 217 km/h. Se presentó en el Salón del Automóvil de Ginebra de 1977 y al año siguiente fue escogido como Coche del Año.

 

Fue equipado con el primer motor V8 de Porsche, de aluminio de 4,4 litros (4.474 centímetros cúbicos de capacidad). Accionaba la caja de cambios de cinco velocidades montada en el diferencial a través de un árbol de transmisión flexible situado dentro del chasis tubular. Al incrementársele la capacidad del motor a 4,6 litros, podía registrar 233 km/h de velocidad punta, gracias también a sus 240 CV de potencia a 5.500 revoluciones por minuto. Se dejó de fabricar en 1995 sin apenas gozar de éxito entre los aficionados.

 

En 1978 se inició la producción del Audi Quattro, un cupé turboalimentado que alcanzaba los 220 km/h y que además fue innovador desde el punto de vista técnico, pues contaba con tracción a cuatro ruedas, proposición que empezó a ser famosa para los vehículos de calle. Se presentó en la 50ª edición del Salón del Automóvil de Ginebra, en el que fue la estrella.

 

Estaba equipado con un motor de cinco cilindros turboalimentado, dotado de 200 CV de potencia a 5.500 revoluciones por minuto y 2.144 centímetros cúbicos de capacidad. Gracias a una transmisión manual de cinco velocidades, era capaz de pasar de 0 a 100 km/h en 7,1 segundos. La versión deportiva, que contaba con 396 CV, los alcanzaba en tan sólo 4,5 segundos.

 

El Esprit Turbo de Lotus se presentó en 1975, un bólido que aún podría adelantar a la mayoría de sus rivales al alcanzar los 282 km/h. Se presentó en el Salón del Automóvil de Londres del mismo año como un cupé con carrocería de fibra de vidrio, motor central y un diseño atrevido. El motor que se le implantó era el hasta entonces habitual en la compañía, uno de dos litros, doble árbol de levas y cuatro cilindros.

 

En 1980 se amplió a 2,2 litros, aunque entonces sólo alcanzaba los 220 km/h. Fue incorporarle en 1996 un motor V8 de 3,5 litros, con doble turboalimentación que desarrollaba 349 CV y logró alcanzar los 282 km/h, además de pasar de 0 a 100 km/h en tan sólo 4,5 segundos. Dejó de fabricarse en febrero de 2004, habiéndose vendido unas 11.000 unidades en treinta años.

 

Noviembre 8th, 2010

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