Los coches más rápidos del mundo: años 60 (II)

Los años 60, además de ser años dorados en cuanto a la velocidad y la potencia, también lo fueron por lo que al incremento de ventas respecta. Un claro ejemplo es el siguiente vehículo.

Dotado con una carrocería de fibra de vidrio y faros delanteros ocultos, el Chevrolet Coervette Sting Ray, aparecido en 1961, alcanzó su madurez en 1963. Lo único que cogió prestado de las anteriores versiones del modelo fue el motor V8 de 5,3 litros (5.358 centímetros cúbicos de capacidad), lo que le permitía conseguir los 228 km/h gracias a los 365 CV de potencia a 4.400 revoluciones por minuto. Con una transmisión manual de tres velocidades, el mítico bólido pasaba de 0 a 96 km/h en sólo 5,9 segundos. Se le introdujeron mejoras en el motor a lo largo de sus seis años de vida (como un incremento de capacidad cifrada en 7 litros), pero en 1967 dejó de fabricarse tras haberse fabricado más de 180.000 unidades.

Inicialmente, el Ford GT40 estaba destinado a ganar las 24 horas de Le Mans, y así lo hizo durante cuatro años consecutivos, entre 1966 y 1969. El motor Ford V8 de 4,2 litros (luego ampliable a 4.736 centímetros cúbicos de capacidad) se montó longitudinalmente detrás del conductor, tal como los coches de Fórmula 1. Los modelos que le precedían eran especialmente rápidos (hasta 301 km/h), aunque poco fiables. Tras drásticas modificaciones y después de ganar Le Mans Ford se retiró de la competición. Fue entonces cuando se decidió producir una versión de calle, dotada de 306 CV de potencia a 6.000 revoluciones por minuto para así registrar una velocidad punta de 257 km/h. Era caro (6.647 libras esterlinas), pero para los amantes de la velocidad y potencia (pasaba de 0 a 96 km/h en 5,3 segundos), valía la pena pagarlas.

En 1963 apareció el modelo Grifo de la compañía italiana Iso. Fue uno de los coches más rápidos y ligeros de la marca, pues utilizaba una versión reducida del chasis del modelo que le precedía, el Rivolta. En un principio utilizaba el motor Chevrolet V8, la versión de 365 CV. En 1969 apareció una versión potente de alta gama con capacidad de 7 litros, y al año siguiente una de 7,4. La primera podía alcanzar los 275 km/h con una potencia de 390 CV a 5.200 revoluciones por minuto, mientras que la segunda gozaba de 460 CV y podía alcanzar unos contundentes 299 km/h. El Grifo en sí era capaz de pasar de 0 a 96 km/h en 7,1 segundos.

Octubre 28th, 2010

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