Los coches más rápidos del mundo: principios del Siglo XX

A lo largo de la historia, los coches más veloces y potentes han procedido fundamentalmente de países europeos como Alemania, Italia, Francia y, en menor grado, de Gran Bretaña. Cabe remarcar, sin embargo, que cuando Karl Benz y Gottlieb Daimler, por separado, diseñaron por primera vez automóviles en Alemania (corría el año 1886), sus ‘carruajes sin caballos’ apenas alcanzaban los 16 km/h, debido sobre todo a los motores que utilizaban, que contaban únicamente con un cilindro en la parte posterior.

Pero cinco años después, el ingeniero francés Emile Levassor transfirió el motor a la parte delantera del coche, donde accionaba las ruedas traseras mediante un embrague y una caja de cambios. Ello dio paso a una configuración de posibilidades de desarrollo ilimitada.

Tan sólo quince años después de que el dúo alemán pionero iniciara su trabajo, apareció un vehículo que dio pie a la aparición de auténticas bestias de la velocidad, el Mercedes 35 CV, cuyo motor presentaba un chasis de acero prensado de perfil bajo y que incluso utilizaba válvulas de admisión mecánicas. Gracias a ello era capaz de conseguir rodar a 96 km/h en su versión de 60 CV.

En 1911 se presentó el magnífico Prince Henry Vauxhall de Laurence Pomeroy, que contaba con un motor de válvulas laterales de altas revoluciones y 3 litros de capacidad. Muchos consideran este automóvil como el primer coche deportivo del mundo. Dos años después se creó el Vauxhall 30/98 con un motor de 4,5 litros, capaz de llegar a los 129 km/h en carretera y a 161 km/h en las versiones destinadas a la competición.

La creación de esta máquina conllevó la aparición, lógicamente, de una competencia encabezada en este caso por la compañía Bentley. El nuevo Bentley de 3 litros fue el gran rival del Vauxhall a lo largo de los años veinte.

La costumbre en Gran Bretaña llevaba a crear vehículos descapotables. Mientras, en la Europa continental se apostaba más por las carrocerías cerradas para así conseguir una mayor eficacia por lo que al punto de vista aerodinámico respecta. Ello originó el concepto del Grand Tourner (GT). Cabe remarcar que la innovación mecánica más significativa fue el sobrealimentador, una bomba accionada por el motor que facilita la entrada de aire en los cilindros con el fin de conseguir una potencia mayor.

Fue el Fiat 805 el que se beneficiaría de esta mejora en 1923. De todos modos, fue MG quién revolucionó el mercado automovilístico al emplear una fórmula rompedora: utilizar motores y chasis fabricados en serie para modificarlos y dotarlos de una carrocería deportiva moderna. Aunque esto ya ocurriría hacia principios de la década de los 40…

Octubre 12th, 2010

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