Los coches más rápidos del mundo: años 80 (III)

A mediados de los 80 se empezaron a crear bellas máquinas con prestaciones totalmente únicas y que hoy en día se recuerdan por sus impensables características por aquél entonces. Es el caso, por ejemplo, de Ferrari. El propio Enzo Ferrari produjo sus primeros coches en 1947. Y fue en 1987 (el creador tenía ya 89 años) cuando presentó su supercoche F40, conmemorando así los 40 años en el mundo de la fabricación de potentes bólidos.

 

No era un modelo lujoso, más bien era un sobrio cupé equipado con un enorme alerón trasero y que podía alcanzar increíblemente los 323 km/h, lo que le convirtió en el vehículo de serie más rápido del mundo durante unos años, superando así al Porsche 959, que registraba 317 km/h de velocidad punta. Contaba con un motor V8 con doble turbocompresor de sólo 3 litros, pero que conseguía producir una descomunal potencia de 478 CV a 7.000 revoluciones por minuto. El chasis y la carrocería incluían paneles de kevlar y fibra de carbono, con el fin de aligerar su peso, registrado en 1.100 kg.

 

Gracias a una transmisión manual de cinco velocidades y una tracción a las cuatro ruedas podía pasar de 0 a 96 km/h en 4,7 segundos y de 0 a 200 km/h en 12 segundos. Su producción empezó a principios de 1988 y su precio en el mercado era ligeramente superior al del Testarossa; permaneció en fabricación hasta 1992, y aunque se había previsto fabricar tan sólo 450 unidades, la demanda en todo el mundo fue tan alta que finalmente se comercializaron 1.311 supercoches de Il Cavallino Rampante.

 

Completamente basado en el mítico GTO de 1962, fue un coche extraordinario, atrevido y distinguido, aunque perversamente, el F50, aún más rápido, aparecería en 1995, dos años antes del medio siglo de vida de la marca italiana. Enzo Ferrari fallecería en agosto de 1988, justo durante el primer año de fabricación del F40. Nunca hubiera soñado una despedida mejor.

 

Ya se produjo un Lotus Elan en 1962, que restó durante más de doce años en el mercado. Por ello, se ganó a pulso una renovación del modelo, dando paso así al Elan de 1989, capaz de alcanzar los 219 km/h; sin embargo, esta versión tan sólo vio la luz durante dos años y medio, pues los problemas iniciales característicos de la marca y la propia recesión de principios de los años noventa obligaron a la marca fundada por Colin Chapman a retirarlo prematuramente del mercado. Habiendo triunfado con el Esprit, Eclat y Excel, la marca británica quiso regresar a sus raíces con este descapotable.

 

La primera generación del modelo empleó un motor frontal en línea convencional y tracción a las ruedas traseras, aunque luego se le introduciría tracción integral con el motor montado en posición transversal. Gracias pues a este motor de cuatro cilindros turbo de 1.588 centímetros cúbicos y 165 CV a 6.600 revoluciones por minuto podía pasar de 0 a 96 km/en 6,5 segundos.

Con una suspensión totalmente independiente, su adherencia era espectacular. Sin embargo, las críticas no fueron muy positivas, ya que no era comparable al placer de conducir un sobrio Mazda MX-5, más barato y con mejores prestaciones. Es por eso que apenas se vendieron 250 modelos en América habiéndose producido 3.857 ejemplares más los 800 de la segunda serie.

Hasta la aparición del Jaguar XJ220 en 1991, el automóvil más rápido del mundo fue el Lamborgini Diablo, capaz de alcanzar los 325 km/h, superando por dos escasos kilómetros por hora de la velocidad punta registrada por el F40. Con unos predecesores tan magníficos como el Miura y el Countach, heredó la mecánica de este último, por lo que su resistente motor V12 incrementó su capacidad, estableciéndose en 5,7 litros, 5.707 centímetros cúbicos concretamente.

Gracias también a los 485 CV a 7.000 revoluciones por minuto y a su transmisión manual de cinco velocidades estaba capacitado para pasar de 0 a 100 km/h en tan sólo 4,1 segundos. Los modelos que le sucedieron, como el Diablo VT de 1993 y el Diablo SE de 1994 incrementaron su potencia hasta los 525 CV. El más rápido de todos los tiempos, finalmente, fue el Diablo GT presentado en el 2000, capaz de rodar a 338 km/h. En 2001 cesaría la producción del modelo tras once años en lo más alto de la élite automovilística.

Noviembre 16th, 2010

Un comentario para “Los coches más rápidos del mundo: años 80 (III)”

  1. denis Dice:

    estos coches por ejemplo el bugati salio en 2010 no en 2001

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