Los coches más rápidos del mundo: años 50 (II)

Instalando un potente motor V8 americano en una carrocería de cupé singular, con controles similares a los de un avión, se obtendrán las bases del Facel Vega, una marca francesa que tan sólo estuvo diez años en el mercado. Al modelo HK500, ideado por Jean Daninos, le precedía el FSV, que se presentó en el Salón de París de 1954. Gozaba de un aspecto robusto y su interior estaba repleto de componentes similares a los aeronáuticos.

El compartimento del motor era puro Detroit. Daninos escogió inicialmente un motor V8 de 4,5 litros, que disponía de una transmisión automática de dos velocidades Powerflite. Con estas equipaciones, era capaz de alcanzar los 209 km/h. Luego prefirió aumentar la capacidad del motor, utilizando de 4,8 litros, 5,4 y finalmente 5,8 litros. Ya en 1959 apareció el HK500, que contaba con un motor V8, 360 CV de potencia y 5.910 centímetros cúbicos de capacidad, a partir de los cuales logró marcar 237 km/h de velocidad punta. En 1960 se le incorporaron los frenos de disco. Lamentablemente, la empresa de Daninos quebraría en 1964, tras presentar el Facellia, que careció de éxito.

Una sofisticada mecánica sumada al diseño singular de Bertone dio como resultado el Alfa Romeo Giulietta SS, capaz de superar los 195 km/h en 1957, el año de su presentación. Su inspiración fue su propio predecesor, el Giulietta Sprint de 1955 (177 km/h).Tenía un motor de cuatro cilindros, equipado con 100 CV a 6.500 revoluciones por minuto y con un doble carburador Weber. Disponía también de una caja de cambio de cinco velocidades y era capaz de pasar de 0 a 96 km/h eb 11,3 segundos. Se habían fabricado un total de 1.366 unidades cuando el Giulietta, el automóvil en el que estaba basado, dejó de fabricarse en 1962. El SS siguió fabricándose, incluso se comercializaron 1.400 unidades más hasta 1965, año en el que la línea dejó de producirse.

En 1951, viendo que al otro lado del Atlántico sus coches tenían un gran éxito gracias a su potencial, Enzo Ferrari presentó el poderoso y exclusivo modelo America, que serviría de base para el 410 Superamerica de 1955, un bólido muy relacionado con su equivalente en la competición. Tras ser presentados el 340 America en el Salón del Automóvil de París en 1950, el 342 America en 1953 y el 375 America, que alcanzaba los 209 km/h, en 1956 fueron sustituidos por el 410 Superamerica, dotado con un motor de 340 CV y una capacidad de 4,962 centímetros cúbicos.

Por aquel entonces se fabricó una tirada limitada de tan sólo 15 unidades, la mayoría cupés de Pininfarina. Ya en 1957, al recibir un chasis más largo de 2.600 mm, por lo que recibió el apodo de Serie 2. La Serie 3 sería mucho más fructífera, ya que con un motor V12 de 4,1 litros y 400 CV de potencia, era capaz de alcanzar los 266 km/h. En 1960 dejó de fabricarse el vehículo más potente, sin duda alguna, de su época.

BMW también ha fabricado modelos muy veloces a lo largo de los años 50. En especial el 507, que aunque no atrajo a los clientes de las grandes ciudades y que tan sólo tuvo una tirada de 250 unidades en tres años, era capaz de llegar a los 201 km/h gracias a su motor V8, con 150 CV a 5.000 revoluciones por minuto y 3.168 centímetros cúbicos de capacidad. Era descapotable y tan sólo se podían montar dos personas, aunque también disponía de un techo rígido opcional que le transformaba en un cupé que rivalizaba con el 300SL de Mercedes-Benz. Su precio en Gran Bretaña era de 5.251 libras esterlinas; con ese dinero se podían adquirir dos Jaguar XK150 y medio.

Octubre 22nd, 2010

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