Calidad WRC, prestaciones urbanas

Muchas veces nos hemos imaginado conducir ser propietarios de un coche de rallies y poder conducirlo por las calles. Pues bien, aún no existe esa posibilidad, aunque sí es posible gozar de una oportunidad muy similar. La mayoría de los coches de WRC son versiones modificadas de turismos deportivos, por lo que la esencia es la misma, si bien las prestaciones, lógicamente, no lo son.

Pongamos por caso el Ford Focus RS, un vehículo potente, con porte y precisión, inspirado en la más que laurada versión ST del Focus. El RS está dotado de 305 caballos, aportados por el motor Duratec 2.5. Es capaz de pasar de  0 a 100 km/h en 5.9 segundos y de alcanzar una velocidad máxima de 263 km/h. Estas prestaciones son fruto de un mejorado sistema de admisión y también de su turbocompresor.

Además, una de las características primordiales del RS es su tracción delantera, lo que rompe con la actual tendencia de apostar por la tracción integral. Ello supone un incremento de la inercia y una reducción de peso.

El RS de calle tiene ciertas referencias del modelo de WRC, como por ejemplo su espectacular diseño en cuanto a la carrocería se refiere, sin dejar de lado ctampoco el kit de paragolpes, difusores y alerón otorgándole una apariencia tan deportiva como la de su versión de competición. Otros aspectos que recuerdan al coche conducida por Mikko Hirvonen, entre otros, son las llantas de 19″ con un diseño de 15 radios, los discos de freno ventilados o incluso su interior, compuesto por elementos de carbono y varios detalles metalizados.

El Citroën C4 WRC, manejado por Dani Sordo, Petter Solberg o Sebastien Loeb,  es otro de los ya míticos vehículos que también tiene su versión para los particulares. Ambos comparten la tracción delantera y un motor atmosférico de altas revoluciones. El turismo de calle está equipado con 180 CV, aunque su suavidad hace que parezca más lento de lo que lo es en realidad, sobre todo por el hecho de que su caja de cambios tan sólo cuenta con cinco relaciones de marchas.

Aun así, lo que ‘pierde’ por un lado lo gana por el otro. La falta de velocidad se ve compensada con una firme amortiguación, lo que garantiza una excelente estabilidad, colaborando así con el esquema de suspensiones y su ajuste. De modo que el C4 es un coche noble, cuya trasera apenas se despega del asfalto. Aun así, la versión callejera del C4 WRC no es tan deportiva y salvaje como la del Focus Rs, por lo que podemos afirmar que, aunque tienen aspectos concretos similares, difiere mucho de su hermano “mayor”.

Octubre 21st, 2010

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