Los coches más rápidos del mundo: años 40 (II)

No contentos con las velocidades alcanzadas en los años 30, nuevos fabricantes se lanzan a la carrera de lograr más velocidad en los años 40. Ferrari y Aston Martin entran en la batalla de las prestaciones.

La primera máquina destinada a circular por carretera abierta de fabricada por Enzo Ferrari fue el Ferrari 166 Inter. El mítico fundador de la Scuderia optó por dotarlo de un motor V12 en línea montado en un chasis tubular apoyado en una suspensión delantera de ballesta transversal. Estaba capacitado de 1.995 centímetros cúbicos y de una transmisión manual de cinco velocidades, lo que le permitía alcanzar los 161 km/h. ‘Il commendatore’ había dirigido el equipo de carreras de Alga Romeo en los años treinta, por lo que aplicó sus conocimientos y una metodología similar cuando creó una marca con su propio nombre

El lanzamiento del 166 Inter, un turismo presentado en forma de coche deportivo preparado para la competición, se anunció en el Salón del Automóvil de Turín de 1948. Tanto en su versión descapotable como en su versión cerrada, su construcción estuvo basada en los principios de estructura superligera. Era pues un coche veloz para la época. De hecho, este modelo fue el vencedor de las tres carreras de coches más prestigiosas del mundo en 1949: Mille Miglia, Targa Florio y Le Mans.

El fundador de la compañía Allard, el propio Sidney Herbert Allard empezó en 1938 a fabricar coches basados en motores Ford V8. Tras detener la fabricación durante la Segunda Guerra Mundial, Allard presentó el K1 descapotable de dos plazas. El robusto motor V8 de válvulas laterales proporcionaba seguridad y aceleración, y al K1 se le unieron los modelos de cuatro plazas L y M1. Sin embargo, el Allard J2 de 1949 retornó a sus planteamientos originales.

La carrocería de este descapotable biplaza suprimió las puertas y era extraíble. Sus componentes mecánicos eran distintos de los modelos anteriores, pues usaban un eje trasero de Dion y muelles helicoidales. Equipado con un V8 Ford con una conversión de válvulas en culata Mercury de 4,4 litros era capaz de alcanzar los 161 km/h, pero cuando se instaló una unidad V8 de la nueva generación de motores norteamericanos, conseguía aumentar su velocidad notablemente. Aunque era capaz de registrar 209 km/h cuando estaba equipado con un motor Cadillac de 5,4 litros y 160 CV a 4.000 revoluciones por minuto. Su aceleración era digna de mencionar: de 0 a 96 en siete segundos.

El piloto de rallies Donald Healey empezó a fabricar coches con su nombre en 1946. En ocho años produjo hasta ocho modelos, la mayoría equipados con un motor Riley de 104 CV y 2,5 litros. De todos ellos, el más conocido es el Silverstone, que alcanzaba los 169 km/h, fabricado entre 1949 y 1950. Basado en el chasis del 100 Healey estándar, el motor y la caja de cambios situadas en el bastidor se hicieron retroceder 204 mm y su parte posterior se modificó para poder alojar un depósito de 73 litros. El motor, situado en la parte delantera del vehículo en línea, estaba dotado de cuatro cilindros y capacitado con 2.443 centímetros cúbicos. Con una transmisión manual de cuatro velocidades, era capaz de alcanzar los 96 km/h en once segundos.

Bien es sabido que Porsche es una de las grandes marcas de fabricantes de coches deportivos alemana de la posguerra. Sin embargo, el 356, el primero de la línea, vio la luz en Austria. El hijo de Porsche, Ferry, inspirado en el Cisitalia italiano, decidió fabricar un coche deportivo con componentes mecánicos de Volkswagen.

El primer 356 experimental se terminó en junio de 1948 y tenía su propia carrocería mejorada aerodinámicamente. Bajo el capó con rejilla se situaba el motor de cuatro cilindros opuestos horizontalmente y 1.131 centímetros cúbicos refrigerado por aire y con dos carburadores montados en la parte trasera, que generaba 40 CV en vez de 25 CV. El primer modelo de carretera lograba alcanzar los 137 km/h, aunque sus variaciones, como el modelo 1600, con 60 CV,  registraba 161 km/h y aceleraba de 0 a 96 en 15,4 segundos. Incluso el Super, con 90 CV, llegaba a los 177 km/h. El modelo 1600 fue nombrado ‘Carrera’ en honor a la Carrera Panamericana, donde el 356 había triunfado en 1952 y 1954.

El DB2 de Aston Martin supuso un renacimiento espectacular de la compañía inglesa. El modelo debe su nombre a David Brown, propietario de la compañía hasta 1947. Apareció en 1950 y hacía gala de una carrocería cerrada similar a los nuevos turismos deportivos de gran tamaño italianos. Alcanzaba los 177 km/h, aunque en 1950 apareció una versión Vantage más potente de 116 CV que lograba marcar 190 km/h, al igual que el modelo DB2/4. La versión final, el DB Mark III, se presentó en el Salón del Automóvil de Ginebra en 1957. Ocultaba un motor de 162 CV a 5.500 revoluciones por minuto, ubicado en la parte delantera, configurado con seis cilindros y 2.992 centímetros cúbicos. En 9’4 segundos era capaz de pasar de 0 a 96 km/h.

Octubre 18th, 2010

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