Audi TTRS, potencia y respuesta en carretera

En el Audi TTRS encontramos un motor de cinco cilindros y 340 CV. Con la denominación de RS se modifica el aspecto del 2+2 potenciando sus curvas como muestra evidente de su mayor músculo con un prominente alerón trasero fijo. Su habitáculo está pensado para las dos plazas delanteros.

El modelo cupé sólo lleva dos testimoniales plazas traseras para niños pequeños y una persona de 1.60 metros sentiría muy próxima a su cabeza la luneta trasera. En su versión descapotable la fila posterior se elimina creando dos huecos portaobjetos y la cavidad donde se aloja la capota si se conduce al aire libre. Su maletero es ajustado, sólo 290 litros, aunque suficiente para el equipaje de dos personas. El portón trasero para acceder al maletero está más elevado que en un turismo y las maletas o carga que se introduzca quedará encajada como otros modelos similares.

Los asientos son de tipo backet con sujeción lateral. La altura del asiento respecto al suelo es baja, con lo que se complica el dominar el final del enrome morro, acentuando eso si, la sensación de viajar en un deportivo. El volante tiene la parte recta para cogerlo de la esquina para efectuar virajes secos, conteniendo también los mandos de la radio CD y del teléfono. Los instrumentos están al alcance y se localizan con facilidad.

La visibilidad delantera es sensiblemente mejor a la trasera, que disminuye por las dimensiones de la luneta. Sus grandes retrovisores contrarrestan el efecto del ángulo muerto. El Audi TTRS recupera el motor de cinco cilindros que montaba la marca en los años 80, con una caja manual de seis velocidades. Si se aprieta el botón S que está encima de la palanca de cambios en la consola central mejora la respuesta del acelerador, se ajusta la suspensión y la dirección y el ruido del Audi TTRS se convierte en el rugir de los motores de los 80 gracias a una mariposa sitruada en el tubo de escape.

El motor empuja desde las 1.500 vueltas y se disfruta de su conducción sobre todo en las carreteras con curvas. Se tendrá que tener en cuenta que el peso del coche está mayoritariamente delante con lo que si se pisa más de lo debido el acelerador al salir de la curva, el propio vehículo tenderá a irse hacia fuera ya que el control de la estabilidad y de tracción está tarado para permitir que la conducción permita un mayor disfrute.

El cambio se manifiesta de forma algo brusca a la hora de las reducciones o en el paso de segunda a tercera. El TTRS es ágil, no es brusco en sus reacciones y su dirección es precisa aunque nos tendremos que acostumbrar a la rigidez de su suspensión, fundamental para que el vehículo se pegue a su suelo junto con el chasis. El consumo mixto a los 100 kilómetros se sitúa en 11,3 litros, buen resultado teniendo en cuenta los 340 CV y con una conducción por encima de las 2.500 rpm. La suspensión al ser rígida provocará cierta molestia si se circula por terrenos bacheados. En la ciudad el consumo del TTRS llega hasta los 12,3 litros sin darle concesiones al acelerador. El precio base de este modelo es de 62.900 euros.

Vía | Expansión

Marzo 22nd, 2010

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