Opel Insignia 2.8 V6 Turbo 4×4 Sport, más allá de la evolución del Vectra.


El Opel Insignia 2.8 V6 Turbo 4×4 Sport presenta unas formas redondeadas en su exterior que le hacen parecer más pequeño de los 4,83 metros que tiene de largo. En su interior la nota más destacada es la sobriedad de su línea combinada con la modernidad de salpicadero, volante y consola central y la calidad de sus acabados y materiales.

 

Los asientos en la versión sport se adaptan muy bien al cuerpo, sujetándolo perfectamente en frenadas y curvas. Resulta fácil encontrar la posición ideal de conducción gracias a sus múltiples reglajes. Los ocupantes en las plazas delanteras tendrán una enorme sensación de espacio. En las plazas traseras sin embargo la misma disminuye si los viajeros miden más del 1,80 metros en los que el espacio resulta demasiado ajustado. Se tendrá que tener en cuenta el túnel de la transmisión para poder buscar un hueco donde colocar los pies.

 

En el maletero sin embargo sus buenos 500 litros de capacidad mínima ofrece una clara amplitud en sus formas cuadradas, aunque el acceso a la misma y la superficie para colocar la carga podría ser algo mayor para facilitar el movimiento.

 

Su motor V8 turboalimentado de 2.8 litros, 260 CV y 350 Nm de par motor son sus credenciales de propulsión. Su motor es suave, con ligero retardo a la aceleración más palpable en recorridos urbanos. Su caja de cambios es manual de seis velocidades con un pequeño “traqueteo” al embragar o desembragar. Acelera de 0 a 100 en 6,9 segundos con una velocidad máxima de 250 km/h. Consume en ciudad 16,9 litros cada 100 kilómetros y en carretera 7,9 litros, con 11,2 litros si tenemos en cuenta un consumo medio.

 

Su conducción en ciudad presenta buena visibilidad y sus dimensiones son fácilmente controlables. En la carretera destaca por la precisión en la trazada y por la bonanza en su movimiento. El único problema se puede presentar de las inercias derivadas de su peso y el lastre de su tracción integral, con una sensación de pequeña dificultad de movimiento en ocasiones. En autopistas y autovías es donde el Opel Insignia se mueve con más facilidad. Se apoya muy bien en curvas rápidas y se muestra siempre aplomado. Su tracción integral resulta un factor claro a favor de la efectividad y seguridad activa del Opel Insignia, que va por raíles.

 

Vía | Supermotor

Marzo 14th, 2010

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