Los coches que se abandonan en los talleres

 

 

La crisis económica ha incrementado de forma clara el número de coches que se dejan abandonados en los talleres mecánicos. Se ha convertido en una enfermedad crónica para el sector ya que, cada día, son más frecuentes los que no pueden hacer frente a la factura de la reparación del coche o que no encuentran rentabilidad al arreglo o mantenimiento de sus veteranos vehículos.

 

La edad media del parque automovilístico español se ha visto incrementada debido a la disminución de la sustitución de los mismos por vehículos nuevos. Los talleres de automóviles tienen sin embargo más trabajo y en ocasiones se llenan de vehículos que, tras la reparación, no se recogen porque el precio de la reparación supera al de tasación del propio vehículo. Esta práctica, cada vez más frecuente, limita el espacio físico en los talleres debido al incremento de los coches que nadie reclama.

 

En la nueva Ley de Seguridad Vial se contempla la retirada y desguace de los coches abandonados, no asegura sin embargo el cobro de las reparaciones efectuadas; desde mayo, el taller mecánico debe comunicar a la Dirección General de Tráfico que tiene un coche abandonado. Tráfico tratará de contactar con el propietario; si no resulta posible, marca el plazo de un mes para que, concluido el mismo, se pueda enviar el coche a un Centro Autorizado de Descontaminación, para su desguace.

 

Los coches “olvidados” en los talleres podrán ser desmontados en el taller para recuperar, al menos las piezas y repuestos que se hayan incorporado para mandarlo a continuación al desguace. Esta medida no supone un beneficio económico para el taller, pero le exime de la obligación de guardia y custodia de los vehículos que habían contraído al depositar los propietarios sus vehículos en los talleres.

 

Otro caso similar es el de los coches que circulan, reparados o con su mantenimiento correspondiente, que con una edad media de entre ocho y diez años, su propietario no pudo pagar la totalidad de la factura y retiran el mismo con una promesa de pago fraccionado.

 

Suelen ser coches que llegaron al taller con averías importantes de chapa o mecánica; ahora su dueño trata de eludir el pago no cogiendo el teléfono, al igual que el que dejó el coche “olvidado” y tiene pendiente su retirada y abono de la factura.

 

Vía | El comercio digital

Enero 18th, 2010

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