El temido aquaplaning

Llega el invierno y la nieve y la lluvia hace acto de presencia en nuestras carreteras y seguro que todos en alguna ocasión habremos pasado por una charco de agua y el coche nos habrá hecho un extraño que no esperábamos.

Ese extraño efecto que puede provocar un grave accidente de tráfico, se llama aquaplaning y puedes llegar a perder el control del coche por unos segundos y parece que estas rodando por una pista de hielo.

Esta circunstancia sucede cuando las estrías de las ruedas no son capaces de evacuar tanta cantidad de agua en tan poco tiempo y flotan sobre la superficie, por lo que el vehículo pierde toda adherencia con el suelo y se desplaza sin control.

Lo primero de todo cuando notas la inestabilidad o el patinar de las ruedas, es sujetar firmemente el volante, ya que dar un volantazo para corregir la dirección no servirá de nada ya que  recuerda que estas flotando.

En contra de lo que puedes llegar a pensar, el soltar el pie del acelerador no es buena idea, ya que cuando el vehículo tome nuevamente contacto con el asfalto. lo ideal es que las ruedas giren a la misma velocidad.

Por otro lado, aunque el cuerpo te lo pida o el instinto quiera frenar el vehículo, no debes pisar el freno ya que mientras las ruedas patinan, estas siguen evacuando agua y si salimos del charco con las ruedas paradas, se puede producir un brusco derrapaje.

La mejor manera de tomar un charco es evitarlo si es posible, pero en caso de ser imposible, lo mejor es pasarlo con las cuatro ruedas, ya que si entras solo con 2 ruedas, lo más seguro es que el agua produzca un frenazo que provoque un trompo.

Ahora solo queda recomendar que el mantenimiento de los neumáticos en estas situación es básico ya que cuanto más dibujo tenga mejor evacuará el agua y mayor agarre tendrá.

Vía: RACE

Diciembre 22nd, 2009

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