Solo el 27% de los radares de tráfico está colocado en puntos negros

 

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Según un reciente informe de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), el plan de radares puesto en marcha por la Dirección General de Tráfico no logró reducir en 2007 los puntos negros ni los accidentes en ellos.

 

En el documento, que analiza la incidencia de la implantación de radares en los puntos negros de las carreteras durante 2007, se indica que de los 516 puntos de las carreteras españolas donde se han instalado radares fijos sólo 139 (el 26,9%) se encuentran en un punto negro. El resto (el 73,1%) se han ubicado en lugares con mínima o nula siniestralidad.

 

Automovilistas Europeos revela en el estudio que el pasado año se produjeron 3.289 accidentes con víctimas en los 802 ‘puntos negros’ de la geografía española, con un balance de 134 muertos y 5.269 heridos, unas cifras que suponen un incremento del 6,5 por ciento en el número de siniestros respecto de 2006.

 

Si bien la organización reconoce un descenso en el número de víctimas mortales en estos siniestros, señala un aumento del 7,1 por ciento en el total de puntos negros. En 2007 se localizaron 53 tramos más de este tipo, “y ello a pesar de las costosas medidas adoptadas por la DGT, especialmente en lo que a la implantación de radares automatizados se refiere, con una inversión aproximada de más 50 millones de euros”, apunta AEA.

 

La asociación repasó asimismo el anuncio que hizo el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, con motivo de la operación especial salida del 1 de agosto, y según el cual se instalarían 190 nuevos radares para culminar el Plan de Radares Fijos 2005-2007, con un total de 521 puntos de control “instalados en aquellos tramos de carreteras considerados puntos sensibles, bien porque la velocidad sea la causa principal de los accidentes o porque en dicha zona o en sus proximidades se haya producido una concentración de accidentes”.

 

En este sentido, AEA denuncia una mala colocación de los radares ya que “sólo Canarias (68,7 por ciento), Cantabria (87,5 por ciento), Baleares (75 por ciento) y Madrid (61,7 por ciento) cumplen con el umbral mínimo de coincidencia al situar al menos la mitad de los radares en un punto negro”.

 

En el resto de las regiones, el nivel de coincidencia no llega al 50 por ciento. Este es el caso de Andalucía, con un 41,9 por ciento de los radares en puntos negros, Aragón (8,3); Asturias (30); Castilla y León (11,8); Castilla y la Mancha (10); Comunidad Valenciana (16,6%); Extremadura (10,5); Galicia (14); La Rioja (10) y Murcia (12,5).

 

En base a estos datos AEA considera que «las autoridades de Tráfico deben rediseñar el mapa donde deben colocarse los puntos fijos de control de la velocidad, buscando siempre los puntos negros, ya que a la vista de estos datos sobre el nivel de coincidencia de los radares con los puntos negros de nuestras carreteras cualquiera podría sospechar que este importante sistema de prevención de los accidentes se está convirtiendo en un mero instrumento de recaudación».

 

El criterio con el cual está establecido la colocación de radares no es efectivo y eso es evidente y además levanta sospecha cuando en muchas comunidades los puntos negros no estan cubiertos con radares y si otras zonas de menor indice de riesgo, esto es tan facil como tirar de estadísticas, por lo que apliquemos el sentido comun para evitar accidentes y no para recaudar más fondos de los ciudadanos.

 

Vía: Libertaldigital, Elmundomotor

 

Agosto 14th, 2008

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