De prohibiciones va la noticia.

 

Las coacciones no siempre funcionan con las personas.

 

Ahora que estamos en la famosa y temida Operación Salida del mes de agosto, nos llegan las noticias a mansalva. Y muchas de ellas no hacen ni pizca de gracia a la gran mayoría de conductores. Siguiendo las medidas adoptadas en Barcelona en sus carreteras de circunvalación, bajando la velocidad máxima, ahora quieren tomar esas medidas en Madrid. El señor Ministro de Industria Miguel Sebastián, de todos es conocido su apodo por su participación en las elecciones a la Alcaldía de Madrid, ha comunicado que la velocidad máxima en las circunvalaciones madrileñas será bajada en un 20%.

 

¿Acaso han probado a circular a 72 kilómetros por hora antes de querer imponerlo? A esa velocidad, en la mayoría de los coches, tendremos que abusar de una marcha menor a la que estamos acostumbrados, y eso significa un consumo mayor al llevar el coche más revolucionado y una mayor emisión de partículas contaminantes. Porque para mi es una imposición, no se para vosotros. Mucho decir que gracias a levantar el pie del acelerador se mejorará la renta nacional y el empleo, pero yo no acabo de verlo. Por el tubo de escape de mi coche no se escapan billetes ni debajo del acelerador llevo a desempleados apretándoles según corra más o menos. Seamos serios; ¿quien tiene que solucionar la crisis? El Gobierno, pienso yo ¿o acaso estoy confundido? A lo mejor esto entra dentro de las recomendaciones en las que nos piden que nos apretemos el cinturón. Y como el mundo de la automoción es al que siempre pueden pegar latigazos a mansalva, pues así andamos.

 

Mucha gracia me hace también la noticia de la instalación de tropecientos nuevos radares. Me va a encantar verlos colocados en rectas kilométricas con ligera pendiente. O a los señores de la benemérita escondidos tras unos setos en un punto donde nunca se ha producido un accidente. Por favor, hagamos prevención y solución, no política de miedo. Eso no vale para nada. Es mucho más peligroso la gente que va circulando a altas velocidades y pega el frenazo al ver un coche semi oculto o al detectar un radar fijo que circular a 130 kms/h en una autovía española. Por cierto, los señores Pere Navarro y Pérez Rubalcaba salen muy bien en la foto de presentación de los radares en la DGT. Me gustaría ver a que velocidades van ambos con sus coches particulares y oficiales. Con lo bien que irían esas recaudaciones para solucionar todos los puntos negros y socavones bachecillos de las carreteras, que algunos parecen el acceso a una boca de Metro.

 

No quiero que penséis que estoy resentido o que soy demasiado crítico. Para nada, solamente es que estas cosas hacen que uno le de vueltas a las imposiciones no justas. Y si me indicasen unos motivos justos para las decisiones tomadas, de sumo gusto modificaría este blog. Pero por ahora, no los veo.

 

Y como decía al principio, paciencia y cuidado con los atascos que se producirán en las carreteras. El año pasado, me hice un viaje Madrid – Valencia que duró diez horas. Ni un solo Guardia Civil, pero bastantes radares. Al menos llegué. Cosa que no hizo mucha gente. Pido precaución. Si os notáis cansados, parad un rato, que no sucede nada por perder 30 minutos en el viaje. Prefiero eso a no volver a poder perder tiempo con el coche.

 

Vendamos coches ahora, que todavía no los han prohibido. Tiempo al tiempo, y nos veremos en patinete. Y como se decía en una antigua serie de televisión, “señores, tengan cuidado ahí fuera”.

 

Departamento de análisis de www.autodescuento.com

 

Agosto 2nd, 2008

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