¿Coche diésel o gasolina? vuelve la pregunta con los precios actuales del diésel

 

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Siete de cada diez coches nuevos son diésel, pero la diferencia de precios de algunos modelos y el gasóleo a 1,3 euros el litro hacen que las cosas no estén tan claras. ¿Compensa aún el diésel? ¿Seguirá aumentando la diferencia de precios entre ambos combustibles?. Hace unos meses tratamos de ayudaros en autodescuento pero dado que las fechas son propicias para la compra de automóviles, hemos querido retomar este tema, dado que hoy en día y con los precios del diésel por las nubes, la pregunta vuelve a estar en el aire con un condicionante muy importante y es ¿Que pasará con el diésel?.

 

No obstante, los conductores lo tienen claro, o al menos hasta ahora. Según datos de la Federación de Asociaciones de Concesionarios de Automoción (Faconauto), en el primer trimestre de 2008 se matricularon 250.159 coches diésel, lo que supone un 72% más que los 96.552 de gasolina.

 

Sin embargo, pocos conductores podrían esperarse que en menos de un mes el gasóleo superara el precio de la gasolina y que acumulara una subida del 20,8% desde enero.

 

Con respecto a hace un año, el precio del litro de diésel es un 35,8% más caro, mientras que el de la gasolina súper 95 se ha encarecido un 12%. Pero, ¿seguirán ampliándose las diferencias entre ambos combustibles?

 

Las cosas no están claras. José Luis Rivas, Presidente de la Asociación Nacional de Estaciones Libres (Aneli) dice que los precios seguirán subiendo por la tendencia alcista de los mercados. Los propietarios de las estaciones de servicio se aventuran en asegurar que el gasóleo se pagará a 1,5 euros en agosto, si el barril de petróleo se mantiene por encima de los 130 dólares, esperemos que esa situación no suceda por el bien de las vacaciones ya que si estaba complicada la economía familiar, con el gasóleo a 1,5 euros, más vale quedarse en casa.

 

Por otro lado, José Carlos Díaz, economista jefe de Intermoney, cree que la diferencia debería reducirse a corto plazo. El experto considera que “la presión de la demanda de gasóleo –factor que contribuye al alza del precio- está disminuyendo mucho en el sector logístico por el frenazo del boom residencial”.

 

En cualquier caso y siguiendo la línea del titular del artículo, no existe una regla de oro para la elección adecuada del tipo de motor. Ésta depende de varios factores y del uso que se le vaya a dar como es lógico.

 

Como en cualquier elección, hay que sopesar las ventajas e inconvenientes de cada modelo. Los motores de explosión de gasolina son más silenciosos y sufren menos vibraciones. Además, son más ligeros, más baratos de fabricar y las reparaciones suelen ser menos costosas. Los puntos débiles: su consumo es superior al de un motor diésel, emiten más Co2 a la atmósfera –lo que hace que el impuesto de matriculación sea mayor- y su tiempo estimado de vida y el precio de reventa son inferiores.

 

Los motores de combustión de diésel son más robustos y trabajan a menos revoluciones por lo que duran más kilómetros y consumen menos. También tienen su punto débil, el precio de compra, el seguro y el mantenimiento son más elevados y la falta de empuje por debajo de las 1.500 revoluciones penaliza la comodidad de su uso en ciudad.

 

En general, un diésel interesa si se van a hacer muchos kilómetros al año. ¿Pero cuántos son suficientes para amortizar la diferencia de precio? La rentabilidad del coche depende fundamentalmente de los precios del modelo y del combustible que utiliza. Se puede amortizar al primer kilómetro o tardar más de 230.000.

 

En cualquier caso, sólo los números tienen la última palabra, así que ahora que el precio del gasóleo ha superado al de la gasolina es necesario sacar la calculadora y hacer cuentas.

 

Se trata de una operación muy sencilla; sólo requiere de la ficha técnica del modelo y tener una calculadora a mano. Tomemos como ejemplo el Peugeot 207 1.6, uno de los utilitarios más vendidos en 2007. El modelo de gasolina cuesta 14.350 euros y su versión diésel, 16.280 (siempre según catálogo y precios oficiales sin descuento). Es decir, 1.930 euros más.

 

El primero consume 6,1 litros cada 100 kilómetros, lo que supone un gasto de 7,44 euros (6,1 x 1,22 euro/litro). El diésel consume 4,8 litros, por lo que recorrer la misma distancia implicaría un coste de 6,24 euros (4,8 x 1,30 euro/litro).

 

La diferencia es de 1,2 euros –ó de 0,012 cada kilómetro-. A partir de este cálculo, habría que hacer 160.833 kilómetros con el modelo diésel para amortizar los 1.930 euros de diferencia (1.930 / 0,012).

 

Ahora que cada uno se haga sus cuentas, lo que está claro, es que si el diésel sigue subiendo la balanza poco a poco se decantará más por la vía de la gasolina, pero como actuaran los mercados a largo plazo es dificil de predecir.

 

Vía: elpaismotor

Julio 7th, 2008

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